UN SEPTUAGENARIO JUEZ DE PAZ EVITA UN ATRACO A UN BANCO

Un hombre de 74 años redujo el pasado lunes a un atracador que irrumpió armado con una escopeta en una sucursal bancaria de Alcalá del Río. Joaquín Velázquez, juez de paz de este municipio, arrebató el arma al delincuente y lo retuvo hasta que pudo ser detenido por la Policía Local y la Guardia Civil.

Los hechos ocurrieron sobre la una y media de la tarde en una sucursal de Banesto de Alcalá del Río. “Yo estaba dentro del banco, sentado en un sillón leyendo un periódico y esperando que me recibiera el director. Lo vi todo. Desde que entró hasta que se fue, cómo sacó la escopeta, encañonó a la empleada y se llevó el dinero”. Velázquez explicó ayer a este periódico que fue cuando vio al delincuente guardar la escopeta en una caja alargada que llevaba cuando decidió actuar.

“Es muy difícil disparar una escopeta cuando está en una caja, así que me arrojé”. El juez de paz se levantó de su sillón y abordó al atracador cuando éste cruzaba la puerta de la sucursal. Ambos forcejearon y avanzaron unos metros hasta que Velázquez pudo arrebatarle el arma y logró colocársela debajo de la barbilla. “Llegó el director de la sucursal y entre los dos lo cogimos. La escopeta cayó debajo del atracador y el director estaba encima de él y del arma. Los moví un poco y me hice con la escopeta y poco después llegaron los municipales”. Mientras tanto, el dinero que se había llevado el delincuente se esparcía por toda la calle.

Desde que redujo al atracador en el pueblo lo felicita todo el mundo. Es juez de paz desde 1961 y dice que alguna vez se ha topado con algún caso raro, pero nunca antes había logrado apresar a un atracador armado. Hoy todavía está dolorido porque en el forcejeo se golpeó contra algún coche. “Además, yo soy un viejo y él era un hombretón de unos treinta y pocos. No se puede comparar la fuerza de uno y otro”.

Cuenta que los niños lo paran por la calle. “Me llaman el Sheriff, el Superabuelo, me dicen que soy un héroe, ¿qué se yo?”. Lo que recuerda es que estaba muy tranquilo y que vio al atracador muy nervioso. “No creo que fuera una mala persona, lo pensé desde que le vi la cara. Estaba muy nervioso, intranquilo, no tiene antecedentes, quizás le ha ido mal en la vida”, explicaba ayer el nuevo héroe de Alcalá del Río.